Barriales

Buscan reactivar el plan para que vuelvan las grúas a los barrios porteños

 

El Gobierno de la Ciudad quiere destrabar la licitación de uno de los contratos más comentado de la capital. Desde la Secretaria de Transporte buscan que las concesionarias cobren un monto fijo, mientras que los ingresos por acarreo y parquímetro sean ingresados a la Ciudad.

acarreo 2 optPor una medida precautelar desde el 17 de julio de 2015, el nuevo sistema de estacionamiento medido está en suspenso y la Justicia hasta el momento no pudo resolver el amparo presentado por una empresa, que objetó la adjudicación a una competidora del concurso.

El secretario de Transporte de la Ciudad, Juan José Méndez, expresó que «Si esto no avanza en la Justicia, estamos en condiciones de dar de baja la licitación para después enviar otro proyecto más acordes a las necesidades actuales».

De esta manera el terreno estaría dividido en cinco zonas que se adjudicarían a concesionarias nuevas, con la intensión de mejora los próximos pliegos. A través de la Ley 4888 de 2013, se establece que habrá que pagar para estacionar en el 45% de las 24.437 cuadras de la ciudad porteña.

La Ley también implementaría que en la mayoríade los espacios habría unatarifa simple, aunque en otros se ejecutaría dos tarifas progresivas, con un costo que aumentaría por cada hora que el vehículo permanezca estacionado.

Asimismo, Méndez detalla que con la nueva medida la tickeadora se empezaría a pagar con la tarjeta SUBE, o con tarjeta de débito y crédito, lo que lo haría mas simple de implementar y más eficiente.

Cabe destacar que las empresas BRD y STO, actuales prestadoras del servicio que funcionan con los contratos vencidos, se llevan por cada auto el monto de $580 pesos cada 60 minutos. Además, habría que sumarle los $4 que cobran por hora en los 4.000 puestos de estacionamiento con parquímetro que hay en la Ciudad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Coronavirus